Europa Occidental enfrenta una sequía excepcional, con niveles de humedad del suelo significativamente inferiores a los registrados en julio de 2022. El Observatorio Climático Copernicus señala que la situación actual supera la gravedad de la sequía del verano pasado, considerado uno de los más críticos en la región. Esta falta de humedad está afectando tanto a las actividades humanas como a los ecosistemas locales. La situación es preocupante y podría tener consecuencias a largo plazo en la agricultura, el suministro de agua y la biodiversidad. Los expertos advierten sobre la necesidad de tomar medidas urgentes para mitigar los efectos de la sequía. Se espera que la situación continúe vigilada de cerca en las próximas semanas y meses.