Un vendedor ambulante musulmán fue asesinado a golpes en el estado de Bengala Occidental, India, generando acusaciones de intolerancia religiosa. El hijo de la víctima, Zulfiqar, atribuyó el asesinato al clima de miedo y tensión existente. El incidente ocurrió mientras Zulfiqar transportaba el cuerpo de su padre a la aldea de Punishol, en el distrito de Bankura. Las autoridades han iniciado una investigación para esclarecer los motivos del ataque y determinar si se trató de un crimen motivado por el odio. El caso ha provocado preocupación entre la comunidad musulmana local, que denuncia un aumento de la discriminación y la violencia. Se teme que este incidente pueda exacerbar las tensiones interreligiosas en la región.