La ONU ha denunciado un incremento sin precedentes en la violencia perpetrada por colonos israelíes en Cisjordania durante este año. Paralelamente, agricultores palestinos denuncian que un proyecto de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), destinado a prevenir el contrabando y los ataques terroristas, ha causado daños a su infraestructura hídrica. La situación agrava las tensiones existentes en la región. Las autoridades israelíes no han emitido una respuesta oficial a las acusaciones de la ONU hasta el momento. Los agricultores palestinos afirman que la destrucción de su infraestructura afecta directamente a sus medios de vida y a la producción agrícola. Este incidente se suma a una serie de denuncias previas sobre la escalada de violencia y las consecuencias para la población palestina en Cisjordania.