Colonos israelíes atacaron a palestinos y periodistas en Cisjordania ocupada, utilizando resorteras para lanzar piedras desde colinas. Los incidentes ocurrieron durante la temporada de cosecha de olivos, un período tradicionalmente tenso en la región. Los ataques se dirigieron contra agricultores palestinos que recolectaban sus aceitunas y contra los reporteros que cubrían los eventos. Las fuerzas de seguridad israelíes estuvieron presentes en la zona, pero su intervención fue limitada. Los heridos han sido reportados entre palestinos y periodistas, aunque la gravedad de las lesiones aún no se ha determinado completamente. Estos incidentes de violencia resaltan la continua tensión entre colonos y la población palestina en Cisjordania.