Dos mezquitas fueron incendiadas en la Cisjordania Occidental ocupada por Israel, lo que ha provocado una escalada de tensiones en la región. Dos colonos israelíes han sido arrestados bajo sospecha de participación en uno de los incendios, mientras que medios palestinos denuncian ataques por parte de colonos. El ejército israelí ha condenado los ataques y ha anunciado una investigación sobre los hechos. Los incidentes ocurrieron en las localidades de Qusra y Kur, donde se registraron daños significativos, incluyendo una fuerte explosión en la entrada de la mezquita de Qusra. Grafiti con mensajes incendiarios, como "La sangre de los judíos no es barata", fueron encontrados en las paredes de ambos lugares de culto. Estos ataques se suman a una ola de violencia desencadenada por un tiroteo el viernes pasado que dejó varios muertos de ambos lados, y han sido acompañados de otros incidentes de sabotaje contra vehículos y campos agrícolas.