Colonos israelíes atacaron tierras en Cisjordania, incendiando olivares pertenecientes a palestinos cerca de Nablus. Durante el asalto, un periodista resultó herido mientras documentaba el incidente. Las autoridades palestinas condenaron el ataque, denunciándolo como un acto de terrorismo y una escalada en la violencia por parte de los colonos. Testigos afirman que los colonos impidieron el acceso a los bomberos para sofocar las llamas. Este incidente se suma a una serie de ataques recientes contra palestinos y sus propiedades en Cisjordania. Organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación por la creciente impunidad de los colonos israelíes. La comunidad internacional ha pedido una investigación exhaustiva.