El economista Serigne Momar Seck afirma que la coexistencia temporal de varias monedas dentro de la CEDEAO no impedirá el desarrollo del comercio entre los estados miembros. Seck explica que los operadores económicos ya utilizan mecanismos para transacciones en diferentes divisas, similar a como funciona el comercio internacional. Subraya que la integración económica depende más de la calidad de la infraestructura, la eliminación de barreras comerciales y un clima de negocios favorable, que de una moneda única inmediata. Aunque una moneda común como el “Eco” es un objetivo a largo plazo para fortalecer la integración, su ausencia no paraliza el comercio regional actual. Seck sugiere que una transición con múltiples monedas podría ser un paso natural en el proceso de integración. El proyecto del Eco continúa en preparación, pero requiere que los estados miembros cumplan con criterios de convergencia económica.