Un conductor de vehículos nupciales en Finlandia, Antti Koivunen, evitó una catástrofe durante una boda cuando el automóvil que transportaba a la pareja comenzó a incendiarse. Koivunen, con quince años de experiencia, mantuvo la calma y manejó la situación de emergencia. A pesar del susto y las lágrimas de la novia, no hubo heridos. El incidente involucró a uno de los coches clásicos del conductor, un Mustang o un Chevelle, conocidos por presentar ocasionales problemas técnicos. Koivunen ha transportado numerosas parejas a lo largo de su carrera, y aunque ha experimentado imprevistos, este fue particularmente dramático. El incidente destaca la importancia de la preparación y la serenidad en situaciones de crisis.
