Dos niños murieron y dos personas fueron arrestadas, incluido el novio, tras un incidente ocurrido durante una celebración matrimonial en Karachi, Pakistán. Los menores fallecieron a causa de disparos realizados al aire durante la boda, una práctica ilegal pero común en celebraciones en la región. Las autoridades paquistaníes confirmaron la detención de los responsables y han iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias exactas del suceso. Este incidente ha reavivado el debate sobre la necesidad de controlar la proliferación de armas y prohibir los disparos aéreos en eventos públicos. La policía local ha intensificado los controles para prevenir futuros incidentes similares. Las familias de las víctimas exigen justicia y medidas más estrictas para evitar que tragedias como esta se repitan. El gobierno provincial ha prometido una revisión exhaustiva de las regulaciones sobre armas de fuego.