Un nuevo estudio publicado en Communications Sustainability revela que el 10% más rico de la población mundial es responsable de daños ambientales que cuestan a la Tierra entre 1.7 y 5.7 billones de dólares anuales. La investigación, liderada por Inge Schrijver, se centra en los costos ambientales derivados del consumo de este grupo de población. Los datos analizados corresponden al año 2017, evidenciando una significativa huella ecológica asociada a la riqueza. El estudio cuantifica el impacto negativo en términos de contaminación, agotamiento de recursos y otros factores ambientales. Estos hallazgos sugieren una disparidad en la responsabilidad ambiental, donde un pequeño porcentaje de la población global genera una parte desproporcionada de los daños. La investigación busca concienciar sobre la necesidad de abordar el consumo excesivo y promover prácticas más sostenibles entre los grupos de mayores ingresos.
