Varias provincias argelinas han prohibido la venta de sandías precortadas debido a crecientes preocupaciones sobre la seguridad alimentaria con la llegada del calor. La medida, que sigue a una prohibición similar en Constantine, busca prevenir posibles riesgos sanitarios asociados con la manipulación y exposición de la fruta. Las Direcciones de Comercio de las provincias están implementando la restricción para proteger la salud pública. La decisión se toma en anticipación a las altas temperaturas estivales, cuando el consumo de sandía aumenta considerablemente. Las autoridades no han especificado la duración de la prohibición, pero enfatizan la necesidad de precaución en los mercados. Se espera que otras provincias se sumen a la medida en los próximos días.