A partir del 1 de julio, los hogares experimentarán un incremento en las tasas de recolección de residuos. Este es el primer aumento en dos años, respondiendo a ajustes necesarios en el servicio. La última revisión de precios se realizó en julio de 2024. Las autoridades no han especificado el porcentaje exacto del aumento, pero aseguran que será gradual y proporcional al servicio ofrecido. El incremento busca cubrir los costos operativos y mantener la calidad de la recolección de basura. Se espera que el impacto en el presupuesto familiar sea moderado, aunque variable según el consumo. Los detalles específicos sobre cómo se aplicará el nuevo sistema de tarifas se anunciarán en los próximos días.