En su primera reunión bajo la presidencia de Kevin Warsh, la Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener las tasas de interés sin modificaciones. Esta decisión, anunciada tras la reunión del organismo, indica una postura de cautela ante la situación económica actual. Analistas sugieren que Warsh, el nuevo presidente, busca evaluar a fondo los indicadores económicos antes de implementar cambios en la política monetaria. La medida busca evitar posibles impactos negativos en el crecimiento económico y el empleo. Se espera que la Reserva Federal continúe monitoreando de cerca la inflación y el mercado laboral en las próximas semanas. La noticia impacta en los mercados globales, anticipando una apertura a la baja en la Bolsa de Valores de Australia (ASX).