La reciente incorporación de dos jugadores veteranos por parte de los NSW Waratahs ha puesto de manifiesto un problema persistente en el equipo australiano. Este problema se remonta a años atrás y parece que la solución se busca ahora en el pasado. La medida sugiere una falta de desarrollo de talento joven y una dependencia de jugadores experimentados para intentar revertir la situación actual del equipo. La decisión plantea interrogantes sobre la estrategia a largo plazo de los Waratahs y su capacidad para construir un futuro competitivo. Algunos analistas se preguntan si esta estrategia de "reunir la banda" de 2014 es realmente la vía para el éxito. Esta situación refleja una crisis de identidad y de planificación a largo plazo en el club.