Un informe de la ONU revela que más de 250 millones de niños y jóvenes ven interrumpida su educación debido a conflictos y desastres ambientales. De estos, más de 100 millones no tienen acceso a ningún tipo de escolarización. El estudio analiza el impacto de conflictos armados, el desplazamiento interno, los fenómenos climáticos extremos y las crisis socioeconómicas en la educación. La principal causa de la interrupción escolar es la violencia y los conflictos bélicos. El informe subraya la urgente necesidad de proteger la educación en situaciones de emergencia y garantizar el acceso a la escolarización para todos los niños afectados. La situación representa una grave amenaza para el futuro de una generación entera.
