El gobernador Tim Walz ha logrado vencer las citaciones emitidas por la administración de Donald Trump. Estas medidas formaban parte de una estrategia para obligar a Walz y a otros funcionarios a colaborar con el Departamento de Justicia. El objetivo era asegurar el cumplimiento de las leyes civiles de inmigración en sus respectivas jurisdicciones. Sin embargo, la defensa de Walz calificó estos intentos de coacción como "inconstitucionales". El conflicto subraya la tensión legal entre el gobierno federal y los funcionarios estatales sobre la gestión migratoria. Esta resolución representa un revés para las pretensiones del Departamento de Justicia en este caso específico. El fallo protege la autonomía de los funcionarios frente a las exigencias de la administración central.