Wallis Simpson, figura controvertida del siglo XX, saltó a la fama por su relación amorosa con Eduardo VIII, entonces príncipe de Gales. Su historia de amor desafió las convenciones sociales y constitucionales de la época, ya que Eduardo era el jefe de la Iglesia Anglicana, que no permitía el divorcio y el nuevo matrimonio de un miembro de la realeza con una persona divorciada. Ante la imposibilidad de contraer matrimonio manteniendo su posición, Eduardo VIII abdicó al trono británico en 1936. El matrimonio real se celebró posteriormente en Francia, generando un gran escándalo internacional. Simpson, de origen estadounidense, también destacó por su influencia en la moda. Su vida y la renuncia del rey siguen siendo objeto de fascinación y análisis histórico.
