Las bolsas estadounidenses cerraron con pérdidas tras la reunión de la Reserva Federal (Fed), impulsadas por la expectativa de un endurecimiento de la política monetaria y la incertidumbre en torno a las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Los inversores reaccionaron negativamente ante la posibilidad de futuras subidas de tipos de interés, lo que generó ventas masivas. Las rentabilidades de los bonos del Tesoro estadounidense experimentaron un aumento significativo. En el sector empresarial, las acciones de SpaceX sufrieron un revés, contribuyendo a la tendencia bajista general del mercado. La sesión bursátil reflejó una mayor aversión al riesgo entre los inversores, ante un panorama económico global incierto. La Fed no ofreció señales claras sobre el momento exacto de un posible aumento de tipos, lo que exacerbó la volatilidad.
