Sam Walker fue la figura destacada en el segundo partido de la serie Origin, siendo nombrado el mejor jugador del encuentro por su desempeño como director de juego para los Queensland Maroons. Su actuación fue clave en la victoria del equipo de Queensland. Walker demostró habilidad y liderazgo en el campo, contribuyendo significativamente al éxito de su equipo. Este reconocimiento individual subraya su creciente importancia dentro del equipo estatal. El partido Origin II fue decisivo para la serie, y la actuación de Walker fue fundamental para el resultado. La victoria impulsa a Queensland en la competencia contra New South Wales.