La Copa Mundial Femenina de Fútbol ve la llegada de un nuevo grupo de acompañantes de futbolistas, siguiendo la estela de figuras mediáticas como Antonela Roccuzzo y Tini Stoessel. Estas mujeres, que buscan captar la atención mediática, representan una renovación en la presencia femenina en las gradas durante el torneo. Se anticipa que su presencia generará un interés adicional en el evento deportivo, similar al que han provocado sus predecesoras. Aunque sus identidades específicas no se detallan en la información disponible, se confirma su rol como nuevas "botineras" en el contexto mundialista. Este fenómeno refleja la creciente intersección entre el deporte de alto rendimiento y el mundo del espectáculo. La cobertura mediática se espera que se centre también en estas figuras, ampliando el alcance del campeonato más allá de lo estrictamente deportivo. Su presencia marca una tendencia en la visibilidad de las parejas de los jugadores en eventos deportivos de gran magnitud.