El gobierno de Australia Occidental está considerando la construcción de una nueva planta de energía a gas en el sur de Perth. Esta medida se estudia como respuesta al plan de desmantelamiento de las centrales de carbón para el año 2030. La iniciativa busca asegurar el suministro eléctrico del estado durante la transición energética. Las autoridades confirman que se están investigando las viabilidades técnica y económica del proyecto. El gas se presentaría como una fuente de energía de respaldo mientras se incrementa la capacidad de energías renovables. Esta estrategia busca evitar interrupciones en el servicio eléctrico y mantener la estabilidad de la red. El debate sobre la sostenibilidad a largo plazo de esta opción energética continúa abierto.