La Vuelta a España entra en territorio español con la quinta etapa, tras su paso por los Pirineos andorranos. El recorrido de 171 kilómetros entre Falset y Roquetes presenta una oportunidad para los sprinters del pelotón. Sin embargo, un fuerte viento lateral podría complicar la jornada y alterar el resultado final. Además, un puerto a 24 kilómetros de la meta añade un desafío adicional para los ciclistas. La etapa promete ser emocionante y estratégica debido a las condiciones climáticas y la orografía. Los aficionados podrán seguir la carrera en directo a partir de las 13:34. El viento lateral representa una amenaza significativa para la seguridad y el ritmo del pelotón.