La jefa de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, ha declarado que Groenlandia y Dinamarca son los únicos que pueden decidir el futuro de la isla. Esta declaración se produce como respuesta a comentarios previos del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre Groenlandia. Von der Leyen reafirmó el principio de autodeterminación, insistiendo en que el destino de Groenlandia recae únicamente en las autoridades danesas y en el pueblo de Groenlandia. Sus comentarios buscan distanciar a la Unión Europea de cualquier implicación en las discusiones sobre la soberanía de Groenlandia. La postura de la UE subraya la importancia del respeto a la soberanía nacional y el derecho de los pueblos a decidir su propio futuro. La situación destaca las tensiones geopolíticas en relación con Groenlandia y el interés estratégico en la región. Este incidente recalca la posición de la UE a favor del derecho internacional y la autonomía de la isla de Groenlandia.