Una imagen de un Volvo con motor de combustión interna estacionado en un punto de carga para vehículos eléctricos se ha viralizado en redes sociales. Este incidente se suma a otro similar ocurrido en julio, donde un conductor de un Volvo eléctrico bloqueó cuatro puntos de carga. Aunque no es inusual que vehículos no eléctricos estacionen en estos espacios, la repetición de estos casos genera frustración entre los usuarios de coches eléctricos. Las razones detrás de estas acciones podrían ser la prisa, la falta de atención o simplemente un desconocimiento de las normas. En muchos casos, los conductores simplemente se detienen brevemente para realizar diligencias sin considerar la necesidad de los puntos de carga para otros vehículos. El incidente ha desatado debate sobre la necesidad de mayor conciencia y respeto hacia las infraestructuras de carga de vehículos eléctricos.