Volkswagen planea eliminar 19.000 puestos de trabajo en sus plantas alemanas antes de fin de año, como parte de una reestructuración más amplia. Esta decisión responde a la creciente competencia de fabricantes chinos y al aumento de los costos energéticos en Alemania. La compañía busca optimizar sus operaciones y mejorar su rentabilidad en un mercado automotriz en transformación. El plan general de la empresa contempla la supresión de más de 28.000 empleos a nivel global. Los recortes se centrarán en áreas donde se busca aumentar la eficiencia y prepararse para la transición hacia la movilidad eléctrica. Volkswagen busca asegurar su futuro en un entorno económico desafiante y dinámico. La empresa no ha detallado aún las medidas específicas de apoyo para los trabajadores afectados.