Una nueva ola de despidos ha comenzado en la administración provincial de Vojvodina, afectando principalmente a empleados de la Asamblea Provincial. Estos despidos se producen tras una primera ronda inicial a principios de año y parecen dirigirse específicamente a aquellos trabajadores que no son miembros del partido gobernante SNS (Partido Progresista Serbio). También se apunta a aquellos que públicamente mostraron apoyo a los estudiantes en protestas recientes. La situación ha generado preocupación sobre la politización de la administración pública y la posible persecución de disidentes. Las autoridades no han emitido una declaración oficial detallada sobre los motivos de los despidos. Se teme que esta tendencia continúe, afectando a más funcionarios no alineados con el partido en el poder. La oposición ha condenado los despidos, calificándolos de represalias políticas.