Durante la gran ofensiva del verano de 1944, la unidad Vehniäinen, a través de sus patrullas "Matti", transmitió información valiosa sobre los movimientos de las tropas soviéticas. Este reporte, recibido por radio el 17 de julio, fue considerado el más preciso que el Alto Mando finlandés había recibido durante toda la campaña. La información llegó en un momento crítico, tras el inicio del ataque soviético en el Istmo de Carelia el 9 de junio y la consecuente retirada finlandesa. Inicialmente, las fuerzas finlandesas se replegaron a la línea Vammelsuu-Taipale, pero esta también fue rápidamente superada, forzando una retirada hacia la última línea defensiva, VKT Viipuri-Kuparsaari-Taipale. La intensa presión soviética, descrita como una "tormenta de acero", se concentró en Tali-Ihantala, la bahía de Viipuri y Vuosalmi, causando numerosas bajas en ambos bandos. La situación era desesperada y la capacidad de enterrar a los caídos se veía comprometida por la ferocidad de los combates.