Dos estaciones de medición cruciales para la investigación climática en el Atlántico, que corrían el riesgo de ser desmanteladas por la administración Trump, han sido salvaguardadas temporalmente. El Instituto Real de Investigación Marina (NIOZ) confirmó que científicos de cinco países, incluyendo los Países Bajos, tomarán las estaciones cerca de Groenlandia en préstamo hasta al menos 2028. Esta solución de emergencia permite continuar la operación de las estaciones, vitales para el estudio de las corrientes oceánicas que influyen en el clima europeo. Los instrumentos monitorean específicamente la corriente del Golfo, cuyo debilitamiento podría provocar un enfriamiento rápido en Europa a pesar del calentamiento global. La retirada de estas estaciones habría generado una importante laguna en el conocimiento científico sobre el sistema de corrientes oceánicas. Los científicos enfatizan que esta es una solución provisional y que se necesita una estrategia a largo plazo para garantizar la continuidad de las mediciones. La falta de datos a largo plazo dificultaría la comprensión de los efectos del cambio climático en el océano y, por ende, en el clima europeo.