Hoy se conmemora el 34 aniversario de la masacre de Bikavac en Visegrad, un crimen recordado como una “hoguera viviente”. En 1992, más de 70 civiles bosnios fueron quemados vivos en la casa de Meho Aljić. El acto conmemorativo incluyó una ofrenda floral y discursos de representantes de asociaciones. Esta tragedia representa uno de los episodios más horribles cometidos durante la guerra de Bosnia. Un veredicto judicial ya ha establecido las responsabilidades por estos hechos. La comunidad local y organizaciones de derechos humanos recuerdan a las víctimas y buscan justicia para sus familias. El evento busca mantener viva la memoria para evitar que atrocidades similares se repitan.