Una millonaria vietnamita, Truong My Lan, ha sido condenada a cadena perpetua por su implicación en el mayor escándalo financiero de Vietnam. Para resarcir a las víctimas, se han subastado bienes de lujo pertenecientes a Lan. Entre los artículos subastados se incluyen yates y bolsos Birkin, símbolos de su opulencia. El objetivo de la subasta es recuperar los 27.000 millones de dólares que la empresaria debe a los afectados por el fraude. La condena y la subasta marcan un hito en la lucha contra la corrupción en Vietnam. Las autoridades buscan asegurar que los fondos recuperados se destinen a compensar a aquellos perjudicados por las acciones de Truong My Lan. El caso ha generado gran atención mediática a nivel nacional e internacional.