Una red de estafadores que operaba ilegalmente fue desmantelada por las autoridades vietnamitas poco después de ingresar al país desde Camboya. El grupo, que se enfrentaba a una fuerte presión policial en Camboya, había establecido una base de operaciones en Vietnam. Allí, adquirieron e instalaron un sofisticado sistema de equipos electrónicos para continuar con sus actividades fraudulentas. Sin embargo, la policía vietnamita, tras una investigación, logró desarticular la organización en una fase temprana de su operación. La rápida intervención policial impidió que la banda pudiera llevar a cabo sus planes de estafa en Vietnam. Las autoridades continúan investigando para determinar el alcance total de las actividades delictivas del grupo y la identidad de todos los involucrados.