El diseñador vietnamita Trung Đinh ha tomado una decisión inusual frente a la copia de sus diseños de áo dài (vestido tradicional vietnamita). En lugar de emprender acciones legales por infracción de derechos de autor, ha autorizado a talleres de confección a reproducir algunos de sus modelos. Esta medida busca ofrecer versiones más asequibles de sus creaciones al público general. Đinh argumenta que prefiere democratizar el acceso a sus diseños antes que luchar contra la piratería. La estrategia se enfoca en atender al segmento de mercado popular, permitiendo que un público más amplio disfrute de la estética de sus prendas. La decisión ha generado debate sobre la protección de la propiedad intelectual y las alternativas para los diseñadores en mercados con alta tasa de copia. Se espera que esta iniciativa impulse la popularidad del áo dài y beneficie a la industria textil local.