Las autoridades vietnamitas desmantelaron una red criminal en la ciudad de Ho Chi Minh, al sur del país. La banda se dedicaba al robo de gatos con el propósito de venderlos para el consumo humano. La operación policial permitió la recuperación de los animales robados y la detención de los implicados. Se desconoce el número exacto de gatos sustraídos, pero las autoridades confirman que la práctica era sistemática. El robo de animales para el consumo es un problema creciente en algunas zonas de Vietnam, impulsado por la demanda en restaurantes y mercados locales. Las autoridades han intensificado los esfuerzos para combatir este tipo de delitos y proteger a los animales.