El Secretario General y el Presidente han señalado la necesidad de abordar las limitaciones existentes en la administración pública. A pesar de los logros obtenidos, se reconoce la persistencia de documentos excesivamente extensos y poco concretos. Se critica la falta de claridad en la definición de tareas, productos, plazos y responsabilidades asignadas. Adicionalmente, se observa un problema con la frecuencia de las reuniones, que son numerosas pero carecen de resultados efectivos. Se insta a una mejora en la eficiencia y la rendición de cuentas en los procesos gubernamentales. El liderazgo enfatiza la importancia de una acción decisiva para superar estas deficiencias. Se busca una administración más ágil y orientada a resultados.