El entrenador Kim Sang-sik atribuye la victoria de su equipo sobre Indonesia en la clasificación para la Copa ASEAN 2026 a la buena suerte. Tras el partido celebrado en Pakansari, reveló una curiosa superstición personal. Cree firmemente que el color negro trae consigo la fortuna necesaria para el éxito. Debido a esta convicción, solicitó a su esposa que se deshaga de toda su ropa blanca en el armario. El entrenador considera que el blanco es un color que no favorece el rendimiento deportivo de su equipo. Esta peculiar petición pone de manifiesto la importancia que los detalles y las creencias personales pueden tener en el mundo del fútbol.