Jürgen Czernohorszky, concejal de Clima de Viena, critica la lentitud con la que se ha abordado la protección climática durante décadas. Considera que se han perdido oportunidades valiosas y que es imperativo actuar con rapidez para corregir el rumbo. Czernohorszky aboga por un enfoque más contundente y directo en las políticas climáticas, alejándose de medidas tímidas o graduales. En lugar de "guantes de seda", propone el uso de un "martillo" para acelerar la transición hacia una economía sostenible. Su declaración refleja una creciente frustración con el progreso limitado hasta la fecha y una demanda de acciones más decisivas para mitigar el cambio climático en la ciudad. El concejal subraya la necesidad de reparar los errores del pasado de manera inmediata y eficiente.