Un hombre de 45 años falleció en Viena tras ser atropellado por un tren de alta velocidad en la estación de Liesing. La policía confirmó que el individuo, dedicado a recolectar botellas retornables, se encontraba de forma ilegal en las vías del tren al momento del accidente. Las circunstancias exactas que lo llevaron a estar en esa zona están bajo investigación. Las autoridades lamentan el incidente y recuerdan los peligros de acceder a las áreas ferroviarias sin autorización. Este trágico suceso subraya la importancia de respetar las normas de seguridad en las estaciones de tren. Se insta a la población a evitar ingresar a las vías bajo cualquier circunstancia para prevenir futuros accidentes. El incidente causó retrasos menores en el servicio ferroviario mientras se llevaban a cabo las investigaciones.