La concejala de Educación de Viena, Emmerling, propone adelantar el inicio de las vacaciones de verano para evitar el impacto de las crecientes temperaturas de junio. Su argumento se basa en que, a partir de mediados de agosto, los días se acortan y las noches se refrescan, disminuyendo el riesgo para la salud de los estudiantes. Emmerling, quien también es vicealcaldesa, considera que esta medida protegería a los alumnos de las altas temperaturas en las escuelas. El ministro de Educación, Wiederkehr, ha manifestado su intención de evaluar la propuesta detalladamente. La iniciativa busca adaptar el calendario escolar a las condiciones climáticas extremas. Se espera una decisión en las próximas semanas. La medida podría afectar a miles de estudiantes en la capital austriaca.