La agrupación de hackers conocida como “Bashe” afirma haber robado una cantidad significativa de datos del Aeropuerto de Viena. Estos datos, según los hackers, están siendo ofrecidos a la venta en la Darknet. Las autoridades aeroportuarias han negado que se haya producido un ciberataque de gran envergadura. Sin embargo, no han confirmado ni desmentido la filtración de datos específicamente. La naturaleza exacta de los datos robados aún no se ha revelado. Las autoridades competentes están investigando las afirmaciones de la agrupación “Bashe” para determinar la veracidad de la información y el alcance de la posible brecha de seguridad. Este incidente plantea interrogantes sobre la seguridad cibernética de infraestructuras críticas como los aeropuertos.