Una granja victoriana, Doreen Egg, ha sido multada por etiquetar sus huevos como "de corral" o "camperos" cuando las gallinas no tenían acceso al exterior, incumpliendo así la normativa de etiquetado vigente. La empresa admitió haber vendido los huevos con esta denominación engañosa. La infracción se basa en el incumplimiento del Estándar de Información para el Etiquetado de Huevos de Corral, que exige acceso al aire libre para que los huevos puedan llevar esa etiqueta. Las autoridades investigaron y confirmaron la falta de acceso al exterior para las aves. La multa impuesta busca asegurar la transparencia en la información al consumidor y el cumplimiento de las regulaciones de bienestar animal. Este caso pone de relieve la importancia de verificar las condiciones de producción de los alimentos etiquetados como "de corral". Se espera que esta sanción sirva como precedente para otras granjas.
