El gobierno de Victoria, Australia, ha incrementado significativamente las penas máximas para aquellos que recluten a menores con el fin de cometer delitos. Esta medida busca desmantelar las redes de crimen organizado que contribuyen al aumento de la criminalidad en el estado. Anteriormente, las penas eran menores; ahora, los reclutadores podrían enfrentar cadena perpetua. La iniciativa responde a la creciente preocupación por la implicación de niños y adolescentes en actividades delictivas orquestadas por sindicatos criminales. Las autoridades esperan que estas sanciones más severas disuadan a los grupos criminales y protejan a los jóvenes vulnerables. La reforma legal forma parte de una estrategia más amplia para combatir el aumento de la delincuencia en Victoria. Se espera que la ley entre en vigor en las próximas semanas.
