La vicepresidenta Victoria Villarruel asistió a un acto en Rosario sin haber sido invitada por la Casa Rosada, generando nuevas tensiones con el presidente Javier Milei. Durante el evento, Villarruel criticó duramente al portavoz presidencial, Manuel Adorni, afirmando que es quien más se distancia de los valores de Manuel Belgrano. Se constató que no hubo intercambio de saludos entre el presidente y la vicepresidenta. La ausencia de invitación oficial subraya una creciente fractura en el oficialismo. Esta situación pública evidencia diferencias ideológicas y políticas entre ambos mandatarios. El acto en Rosario se convirtió en una demostración de autonomía por parte de Villarruel. Analistas políticos interpretan este gesto como una señal de posibles conflictos futuros dentro del gobierno.