La estética se caracteriza por una paleta de colores rica y diversa, combinando elementos de diferentes épocas y tonalidades. El enfoque del diseño se basa en una mezcla armoniosa de influencias temporales. La selección de colores no siguió un plan predefinido, sino que evolucionó de manera impulsiva y creativa. Este enfoque espontáneo resultó en una paleta que refleja una sensación de dinamismo y originalidad. La combinación de colores y épocas busca crear un ambiente visualmente estimulante y único. El resultado final es un estilo que equilibra funcionalidad y atractivo estético. La inspiración surgió de la experimentación y la libertad creativa en el proceso de diseño.