La víctima residente en España compareció para aclarar la discrepancia sobre su edad al momento de conocer a Penadés. Durante su declaración, la afectada sostuvo que los hechos denunciados ocurrieron cuando tenía 22 años. Esta precisión busca resolver la confusión previa que había generado incertidumbre en el caso. Debido a este nuevo testimonio, se ha postergado una etapa procesal clave de la investigación. El tribunal analiza ahora el impacto de esta declaración en la cronología de los eventos. El proceso judicial continúa buscando determinar la veracidad de las acusaciones. La defensa y la fiscalía evalúan los pasos a seguir tras este ajuste en el relato.
