El primer ministro designado, Adrian Veștea, ha presentado ante el Parlamento su programa de gobierno centrado en la consolidación fiscal. El plan establece como objetivo principal reducir el déficit presupuestario en efectivo de aproximadamente 146.000 millones de lei a unos 127.000 millones. A largo plazo, la trayectoria fiscal propuesta busca alcanzar un umbral de 110.000 millones de lei. Asimismo, el documento prevé mantener la disciplina presupuestaria para ajustarse a un déficit del 6,2% del PIB durante el presente año. Estas medidas buscan fortalecer la estabilidad económica del país mediante un control más riguroso del gasto. El programa subraya la importancia de continuar con la consolidación fiscal y presupuestaria.
