Camillo Ruini, destacado cardenal italiano, falleció a los 95 años. Ocupó un papel fundamental como representante del Papa Juan Pablo II en Italia, ejerciendo como presidente de la Conferencia Episcopal Italiana y vicario de Roma. Su influencia se extendió a la elección de Benedicto XVI, siendo uno de los grandes electores en el cónclave. Ruini fue reconocido como un referente para el episcopado conservador a nivel mundial. Su labor se caracterizó por mantener y fortalecer los vínculos entre el Estado italiano y la Iglesia Católica. Su muerte marca el fin de una era en la diplomacia vaticana y la vida religiosa italiana. Se le recordará como el "cardinal sutil" por su habilidad en la negociación y el diálogo.
