Guillermo Ochoa, portero de la selección mexicana, disputó su quinto Mundial a los 41 años, convirtiéndose en un referente histórico del fútbol mexicano. Aunque su participación en el partido más reciente fue tardía, ingresando al arco al minuto 77, este encuentro marcó su cuarta actuación como jugador en una Copa del Mundo, sumándose a su presencia en Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022. Ochoa también formó parte de las delegaciones mexicanas en Alemania 2006 y Sudáfrica 2010, aunque sin ver minutos de juego en esas ocasiones. Su trayectoria en los Mundiales lo consolida como una leyenda del deporte en México. El arquero expresó sentirse con el deber cumplido, a pesar de no haber logrado el resultado deseado. Su ingreso al campo generó una significativa emoción entre los aficionados y un reconocimiento a su larga y exitosa carrera.