Arne Scheie, comentarista deportivo noruego, protagonizó una inusual llegada al inicio del Campeonato Mundial. Fue recogido en un convertible en un bar de Nittedal, generando gran expectación entre los presentes. Su aparición causó revuelo y fue recibido como una celebridad, atrayendo la atención de numerosos aficionados. Este inesperado recibimiento marcó el comienzo de su cobertura del evento deportivo. La razón detrás de esta peculiar bienvenida no fue revelada inmediatamente, pero alimentó la curiosidad pública. El incidente rápidamente se viralizó en redes sociales, destacando el cariño y la popularidad de Scheie en Noruega. Su presencia en el mundial ya se ha convertido en un tema de conversación.
