El piloto Max Verstappen admitió que una prolongada interrupción durante la clasificación del Gran Premio de Barcelona afectó su ritmo y concentración. La pausa, criticada por muchos como una interrupción publicitaria extendida, desestabilizó al corredor, según sus propias declaraciones. Verstappen reconoció que la interrupción no fue favorable para su desempeño en la pista. Las críticas sobre estas pausas en el calendario del Campeonato Mundial 2026 han aumentado, considerándolas innecesarias y perjudiciales para la fluidez de la competición. Aunque no especificó el impacto exacto en su tiempo, Verstappen señaló que la pausa lo sacó de su ritmo óptimo. Este incidente reaviva el debate sobre el equilibrio entre los intereses comerciales y la experiencia deportiva en la Fórmula 1.
