La selección alemana de fútbol experimentó un momento de tensión en su concentración en Winston-Salem, Estados Unidos. Durante un entrenamiento, los jugadores se encontraron con una serpiente de cascabel, una especie venenosa común en la región. El avistamiento generó preocupación entre el equipo técnico y los jugadores, aunque no se reportaron incidentes ni heridos. Las autoridades locales fueron notificadas y tomaron medidas para asegurar la zona. El incidente no interrumpió las prácticas, pero sí generó un clima de alerta en la concentración de cara al Mundial de 2026. Se recuerda a los jugadores extremar las precauciones durante sus actividades al aire libre.